Japón fue el primer país de Oriente que visitamos. No sabíamos muy bien que esperarnos.
Pudimos ver la extrema amabilidad, la educación y la increíble honestidad de las personas, pero también su cierre a lo "extranjero" y muy poca inclinación para el inglés.
La arquitectura de los edificios religiosos , templos sintoistas y budistas, está plenamente armonizada con el paisaje, adaptados perfectamente el uno al otro. Las grandes ciudades son modernas, sin un centro histórico tal como lo concebimos en Europa.


Tokio
Tokio - Sumo
Hokone - Valle volcánico

Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio
Tokio